viernes, 3 de abril de 2020

LA MESA REDONDA

Pátina blanca en madera de roble



La encontró Claudio, el esposo de Dani, tirada en una terraza.
Estuvo años en un rincón de la casa, y sufrió un percance a manos de la perra de la familia.
Yo tomaba clases de bordado con Dani, una profesora maravillosa, y un encanto de persona.
Miraba esa mesa, y se me iban los ojos por meterle mano, porque estaba opaca, no lucía.
Un día, charlando entre hilos y lanas, Daniela me confesó que le gustaría darle una pátina blanca. 
Yo le mostré foto de mi aparador de roble, y se enamoró.



Mirá qué bonitos tallados!!!



Acá se ven mejor.



Esas manchas son nudos que hacen un efecto desagradable, vamos a tratar de atenuarlos un poco.



Ya en casa, le dí una buena limpieza, a la izquierda se aprecia la diferencia.



 Luego procedí a tratar de atenuar las manchas negras, tratándolas con ácido oxálico.



Se nota que están menos negros, ya no contrastan tanto con el resto de la madera.



Preparé una pátina grasa a la cera y todo fue poner pátina, sacar pátina, dejarla de un día para otro a ver cómo quedaba, y así hasta que Dani, viendo las fotos que le mandé por WhatsApp me dijo "ya está, así me gusta".




En la parte de abajo, después de reforzar con epoxi los tirantes comidos, decidí colocar un círculo de MDF imitando madera y pátina.



Estamos en cuarentena y no se puede salir a comprar nada, así que nos arreglamos como podemos.



En detalle el lateral.



La tapa. Abajo a la derecha, los nudos que eran casi negros.



Otra vista de cerca.



Así quedó, esperando que pase todo este tema del distanciamiento social y se pueda ir a su casa, donde la esperan con ansias.



Espero que donde estés, te encuentres bien. 
Agradezco la posibilidad de poder conectarnos por este medio, acercarnos un poquito y acortar las distancias, para poder llevarte un gran saludo, un abrazo enorme y el deseo de salud para todos, ese bien tan preciado y que a veces no valoramos lo suficiente. 
Si querés pasar por mi  entrada anterior, actualicé y subí fotos de mi cocina con las puertas pintadas!!! 
Y ya sabés que esta es tu casa, gracias por pasar, te espero siempre, besos mil!!!



lunes, 23 de marzo de 2020

BLANCA QUE TE QUIERO BLANCA

Renovación de bajo mesada




Un año que empezó complicado. Una enfermedad, una pandemia, un parate obligado por las circunstancias.
Tiempo de quedarse en casa, seguir las recomendaciones de las autoridades sanitarias y no dejar que el ánimo decaiga.
Por lo tanto, a trabajar en lo que nos gusta.
Ocupar estos días en hacer todas las cosas que por diferentes motivos no pudimos. 
Por ejemplo, renovar las puertas del bajo mesada.
Son de madera machihembrada, unidas en forma oblicua. 
Te cuento que hace muuuchos años, cuando las instalamos, estaba de moda el pino. Por todos lados se veían decoraciones en esa madera. Revestimientos, mesas y sillas de cocina, aparadores, vajilleros.
Peero, como ya hace tanto que se pasó de moda, y no tengo intención de cambiar el mueble...
Decidí darle unas manos de pintura. Blanca, por supuesto.
El blanco no falla, queda bien donde sea, y siempre me da esa sensación de limpieza, de fescura.
No usé blanco nieve, sino que lo corté con un poco de entonador marrón, dando como resultado un blanco cálido. Bueno, yo lo bauticé así.



En esta foto se puede ver cómo eran las puertas.



Las saqué, las fijé a una mesa y con la lijadora de banda saqué todo el barniz.



Puertas limpias de barniz. En las partes de las uniones de las tablas, lijado a mano.




Luego, tapar los agujeros de los herrajes, y alguna imperfección.






Como el pino tiende a sangrar en los nudos, apliqué una mano de fondo para madera.



A continuación, dos capas de esmalte al agua blanco cálido.



Volví a colocar las puertas, y reemplacé los tiradores con estos de cerámica. ¡Son preciosos!



Las junturas entre los cerámicos estaban percudidas, ennegrecidas, y por más que limpiaba no quedaban bien, por lo que decidí pintarlas con el mismo esmalte.






Quedaron súper lindas. ¿Se aprecian bien?




Estoy satisfecha con mis puertas renovadas. Una tarea más de las tantas pendientes, que puedo tachar de la lista.

A pedido de las chicas de Retro y con encanto, actualizo y subo fotos de una vista de la cocina, para que se pueda apreciar el resultado final.

La verdad es que quedó bastante más luminosa. El blanco no falla, verdad?



Desde la izquierda.



Desde la derecha



Y de frente!



Ahora le toca el turno a la escalera, que bastante abandonada la tengo.

Por ahora te dejo, te pido que no salgas, es preferible aguantar unos días para que esto pase y podamos retornar a nuestras rutinas.

Deseo que pases este tiempo de angustia lo mejor posible, y te mando un enorme abrazo virtual. 

Pasá siempre que quieras, esta es tu casa. Gracias por visitarme!!!


martes, 21 de enero de 2020

LOS ENLOZADOS DE SIEMPRE

IMITACIÓN ENLOZADO

Pintar sobre cualquier superficie sin imprimación



Esos enlozados de la abuela, los verdes con borde negro, los blancos con flores, los azules, estos marrones con pintitas...
Me encantan, me retrotraen a épocas en que el plástico casi no existía en las casas.
Recuerdo a mi abuela, tomando matecocido en un jarrito enlozado verde con el borde negro.
La fuente enlozada que tenia mi mamá, tan viejita y llena de golpes, que usaba como frutera.



Esta grandota era de mi suegra, en ella se cocinaba el puchero o el locro del primero de mayo.




Estas son mías, la blanca está viejita pero como hoy están de moda, bueno, la presento en sociedad.




Pecositas, mis tazas para el matecocido. ¿No son simpáticas?




El jarro donde hiervo el arroz... impecable, ni una cachadura. Y tiene años conmigo, y se usa mucho pero mucho.





Y estos, que son de plástico la de la izquierda, y de aluminio el de la derecha.
Para pintarlos usé látex de pared.
Y esta técnica que a lo mejor ya sabés, pero a mí me llegó hace poco, y me fascinó.
Sin imprimación, sin lijado, sólo limpiar bien la superficie, que puede ser metal, vidrio o plástico.
El truco es pintar con una esponjita, ponceando, sin apretar, y sin insistir mucho en cada lugar.




Acá ves la maceta, de plástico, usada, pero limpia, y las pinturas acrílicas, y los trozos de esponja que usé para pintar.




Dar una mano, dejar secar muy pero muy bien y dar otra con la esponjita.
Luego, una tercera mano con pincel suave.Si no te quedó muy parejo, una lijadita con lija bien fina.




Se nota la diferencia, a la izquierda después de pasar  una lija 120.



En esas partes en que lijé demasiado y se ve el metal, haré la imitación de cachaduras con acrílico negro.




Y después le podés hacer una transferencia, como hice yo.




O pegar una servilleta.
O un estencil, como a esta maceta.





Una vez bien seco, pintar los bordes con negro.
Dos o tres manos de barniz brillante. Usé barniz general brillante, que no es al agua, pero no amarillea.
Y por último se simulan las cachaduras con un pincel chico y acrílico negro.
Con tierra siena tostada y pincel seco, se imita el óxido que acompaña a veces a las cachaduras.
Listo.


Me gustan mucho mis nuevas macetas, ya estoy pensando reciclar varias para darle un poco de color al patio, que es bastante oscuro.
Apenas las tenga lista, te las muestro, la verdad que esta técnica me parece fantástica!!!
Te agradezco por pasar y dejar tu comentario, y ya sabés que sos bienvenida siempre.
Besos mil!!!!!

lunes, 30 de diciembre de 2019

SALUDOS DE FIN DE AÑO

Y se termina otro año más.



Sé que para muchas personas es difícil pasar este mes ..

En los medios nos bombardean con publicidades de familias perfectas en casas hermosas, alrededor de una mesa gigante llena de manjares apetitosos, todos sonriendo contentos...
Esas navidades tan idealizadas, con el mandato de ser feliz o por lo menos aparentarlo.

Pero las fiestas no acaban milagrosamente con los conflictos familiares o personales.

Incluso, nos olvidamos de que mucha gente pasa estos días en soledad, o por lo menos lejos de su familia.

Hay muchos que por trabajo tuvieron que irse a otro país, y se los extraña en su casa; hay amores que partieron al otro plano y son una ausencia más y más dolorosa a medida que el tiempo pasa.

Hay personas que están gravemente enfermas, pasando las fiestas en un hospital, y personas indigentes que no recuerdan o no quieren recordar que es navidad o año nuevo.

Para todos, los que están acompañados y los que eligieron o les tocó la opción de pasarlo solos, mi abrazo de luz. 

Que la luz de la paz nos llegue a todos, que podamos construir momentos de felicidad desde adentro, sean cuales fueran las situaciones que nos toque vivir.



Que todos puedan encontrar un oasis, un lugar de paz en sus corazones.


Y para vos, que llegaste a mi casa, y te detuviste un momento a leerme, te deseo:


Que se abran las puertas a tu paso, para que puedas crecer en sabiduría y felicidad.




Que puedas hacer el mejor pastel, con los ingredientes que te sean dados en el año que empieza.




Que tus caminos se despejen para que puedas transitar la vida a tu aire, bajo el sol.




Que cada piedra que encuentres, sea preciosa y se convierta en una joya.




Que puedas saciar tu sed en las más frescas y claras aguas.




Que detrás de cada curva del camino, te esperen experiencias enriquecedoras.




Que los vientos sean propicios y traigan melodías que te acunen en los días más difíciles.




Que puedas florecer, a pesar de las espinas.




Que seas presencia luminosa para los que te rodean.




Que bajo tus ramas, se cobijen todos tus seres queridos por mucho tiempo.


Y sobre todo, para todos, salud y trabajo.

Nos vemos el año que viene, besos mil!!!






domingo, 3 de noviembre de 2019

¡SE QUEBRÓ!!!


Recuperación de pequeña biblioteca

Pátina blanca


Cuántas veces te rompiste en pedazos. que parecía no se iban a soldar más.
Y los miraste sin saber qué hacer, pensando que ya no había solución.
Y cuántas veces juntaste trocito a trocito esas ruinas y pegaste, clavaste, atornillaste, rearmaste la estructura, maquillaste y a seguir!
Porque si se quebró, pero te importa, vale la pena tratar de repararlo.
Eso pensaba mientras recuperaba esta pequeña biblioteca que te muestro hoy.

 Stella me llamó por  su pequeño mueble, que quería renovar. Charlamos por teléfono, y quedó que lo traía al taller para cambiarle la cara.

Así se veía, bastante oscuro verdad? Lo quería en un estilo Shabby chic, blanco pero no tanto, que se viera un poco la madera... y que le cortara los remates.



¿Viste que a veces tenemos las mejores intenciones, pero el resultado es catastrófico?
Queremos ayudar, y esa ayuda se transforma en un disgusto tremendo!
Cuando Stella lo estaba cargando en el auto con ayuda de su hija, se les rompió así







Y así



Llegó esta mujer con la angustia pintada en cada centímetro de la cara. Ese mueble, aunque de poco valor económico, era de sus primeros tiempos de casada, y significaba mucho para ella y su esposo, a tal punto que era de los pocos que se llevarían a su nueva casa.

Te confieso que cuando vi lo delgado de los husillos rotos, la poca densidad de la madera, el costo de fabricarlos nuevos, a punto estuve de decirle que no tenía arreglo.

Pero después de un segundo de duda, decidí ver qué podía hacer. Porque para ella valía la pena.

Taladro con broca finita, tornillo metálico,  y la gran fractura arreglada.



Cola de carpintero y prensa para pegar las dos partes de la columnita
Ahora a ver quién la quiebra, con esa alma de acero que tiene...



Estas solo con cola, y bien prensadas hasta que seque.



Mientras tanto remover el barniz, así se veía por fuera



Mitad y mitad



Los adentros bastante estropeados, hongos que hubo que limpiar y neutralizar



Y después, los adentros en blanco impoluto, mucho mejor me parece



Pátina blanca aplicada en varias manos muy delgadas.



Los tiradores en hierro patinado, me enamoran






De cuerpo entero, lástima las fotos sacadas con el celular. Estaba sin cámara...



De cerca uno de los estantes, se aprecia el color de la madera a través de las capas de blanco




De cerca una de las columnitas o husillos




Otra toma



Y ya se lo llevaron a su nueva casa, donde  llegó sin contratiempos y espera que su dueña lo disfrute, con su nuevo estilo blanco shabby!!!
Stella contenta, yo también!!!

Con la alegría de otro desafío cumplido, me despido por hoy con un gracias enorme por pasar y comentar, te dejo un gran abrazo, besos mil!!!