domingo, 3 de noviembre de 2019

¡SE QUEBRÓ!!!


Recuperación de pequeña biblioteca

Pátina blanca


Cuántas veces te rompiste en pedazos. que parecía no se iban a soldar más.
Y los miraste sin saber qué hacer, pensando que ya no había solución.
Y cuántas veces juntaste trocito a trocito esas ruinas y pegaste, clavaste, atornillaste, rearmaste la estructura, maquillaste y a seguir!
Porque si se quebró, pero te importa, vale la pena tratar de repararlo.
Eso pensaba mientras recuperaba esta pequeña biblioteca que te muestro hoy.

 Stella me llamó por  su pequeño mueble, que quería renovar. Charlamos por teléfono, y quedó que lo traía al taller para cambiarle la cara.

Así se veía, bastante oscuro verdad? Lo quería en un estilo Shabby chic, blanco pero no tanto, que se viera un poco la madera... y que le cortara los remates.



¿Viste que a veces tenemos las mejores intenciones, pero el resultado es catastrófico?
Queremos ayudar, y esa ayuda se transforma en un disgusto tremendo!
Cuando Stella lo estaba cargando en el auto con ayuda de su hija, se les rompió así







Y así



Llegó esta mujer con la angustia pintada en cada centímetro de la cara. Ese mueble, aunque de poco valor económico, era de sus primeros tiempos de casada, y significaba mucho para ella y su esposo, a tal punto que era de los pocos que se llevarían a su nueva casa.

Te confieso que cuando vi lo delgado de los husillos rotos, la poca densidad de la madera, el costo de fabricarlos nuevos, a punto estuve de decirle que no tenía arreglo.

Pero después de un segundo de duda, decidí ver qué podía hacer. Porque para ella valía la pena.

Taladro con broca finita, tornillo metálico,  y la gran fractura arreglada.



Cola de carpintero y prensa para pegar las dos partes de la columnita
Ahora a ver quién la quiebra, con esa alma de acero que tiene...



Estas solo con cola, y bien prensadas hasta que seque.



Mientras tanto remover el barniz, así se veía por fuera



Mitad y mitad



Los adentros bastante estropeados, hongos que hubo que limpiar y neutralizar



Y después, los adentros en blanco impoluto, mucho mejor me parece



Pátina blanca aplicada en varias manos muy delgadas.



Los tiradores en hierro patinado, me enamoran






De cuerpo entero, lástima las fotos sacadas con el celular. Estaba sin cámara...



De cerca uno de los estantes, se aprecia el color de la madera a través de las capas de blanco




De cerca una de las columnitas o husillos




Otra toma



Y ya se lo llevaron a su nueva casa, donde  llegó sin contratiempos y espera que su dueña lo disfrute, con su nuevo estilo blanco shabby!!!
Stella contenta, yo también!!!

Con la alegría de otro desafío cumplido, me despido por hoy con un gracias enorme por pasar y comentar, te dejo un gran abrazo, besos mil!!!



viernes, 4 de octubre de 2019

UNA PIZARRA FLORIDA

RECICLADO DE MARCO

EFECTO RAYÉ Y ESTENCIL



Había una vez un marco viejo viejo, y un pedazo de fibrofácil que daba vueltas por la casa sin tener razón alguna para existir.
Y como los dos estaban solos decidí juntarlos.
No tenía muchas ganas de lijar a conciencia, sólo lo limpié, le aseguré las esquinas por detrás con la engrapadora, una lijadita de compromiso y a pintarlo de blanco roto.



Cuando secaron las dos manos de blanco, un glaseado en verde, ese verde que este año lo vas a ver hasta en la sopa, porque no sé si te dije que encontré cantidades de pintura veeeeerdeeeee, y como es uno de mis colores preferidos... a verdear todo!
Apenas aplicado el glaseado, con el peine de goma rayé, sacando pintura. Así quedó.



Lo hice de a partes, encintando en las esquinas para no pasarme.



Mientras se secaba el marco, con pintura de pizarra pinté el tablero de fibrofácil.



Y para darle un poquito más de vida, unas rosas rosadas y arabescos en .... veeeerdeeee!!!



Coloqué estos ganchitos dorados para asegurar el tablero. Es sencillo, se practica el agujero con una mecha pequeña de mano, y se atornilla al soporte.



Así quedan los ganchos.



De cerca los arabescos en la pizarra.



La rosa en las esquinas del marco.



Y acá está, de cuerpo entero, apoyada en el tronco de mi cina cina, en mi lugar preferido de la casa: mi jardín. Su lugar definitivo es la cocina, pero me gustó este lugar para retratarla, entre el verde del pasto, y con los últimos rayos de este sol de primavera.



Por hoy te dejo, con un abrazo grande grande!!! Ya sabés que sos bienvenida a mi casa, te agradezco que pases y será hasta la próxima.
¡Besos mil!!!!!

viernes, 9 de agosto de 2019

Las apariencias engañan


Imitación chapa galvanizada

Reciclado de balde plástico de albañil



¿Te gusta la chapa galvanizada?. A mí sí.
Y este balde que parece de zinc, o galvanizado, me encanta, realmente.
Salvo que no es de zinc, es un balde plástico de albañilería, que convertí en porta maceta con esta imitación de metal que te cuento.

Comencé con un balde plástico negro.




 Lo limpié bien y pasé una lija para generar una superficie mordiente.




Con lo que me quedaba de un aerosol plateado, cubrí en forma despareja todo el balde por dentro, por fuera y en la base.





Una vez seca esa pintura, tomé acrílico blanco y acrílico negro, los mezclé en forma despareja, sin mucho cuidado, para lograr varios tonos de gris.




Luego, probé con algunos elementos para manchar, el que más me gustó fue la esponja marina.
Fui tomando pintura y ponceando toda la superficie, dejando a la vista algo del plateado de base.




La idea es lograr varias tonalidades de gris, blanco, apenas negro, tratando de imitar la chapa.




Una vez satisfecha del resultado, dejé secar bien, y pasé una lija 600 para suavizar.



Una transferencia, y dos manos de barniz poliuretánico satinado.



Creo que me salió lindo, y realmente estallé de alegría cuando un amigo lo vio y fue a levantarlo, pensando que era pesado, de metal... Como ves, le dije, las apariencias engañan.

Me parece que voy a hacer algunos más, estos baldes son súper económicos y vale la pena decorarlos, ya sea para el jardín o para cualquier ambiente, quizás para guardar ovillos de lana, o toallas en el baño, o también para los paraguas pequeños que usamos ahora. En la cocina podrían quedar de película también!




Estoy muy contenta con este trabajo, espero que te guste también, y ojalá sea inspiración para que hagas algo parecido, sería un orgullo y una satisfacción muy grande para mí que te sirviera de disparador de ideas!

Con esta última foto de mi balde  te dejo por hoy,  me voy a bordar un rato.
Como siempre agradezco tu visita,  ya sabés que esta es tu casa!
Besos mil!!!!



viernes, 2 de agosto de 2019

UN PEQUEÑO CUENCO


Renovando la cocina


Reciclado de envase de helado




A veces nos damos cuenta que hacemos objetos para otros, y nos olvidamos de lo nuestro. El otro día miré mi cocina, y me dio un poco de vergüenza cuando vi que sobre la mesada, los huevos estaban en un envase de helado. 
Se me ocurrió hacer algo un poco más bonito, y como hace tiempo bordé un delantal me inspiré en él para poco a poco ir vistiendo este ambiente de la casa en que pasamos tanto tiempo.
Como primer paso, le di una forma de canastita, cortando el tergopol con un cuchillo caliente.
La tapa la usé como base, pegándola con cola de carpintero.



Lijé bien los bordes para emparejarlos, y le hice una cartapesta con papel de diario. Las fotos en modo desastre, la luz no es la mejor y la fotógrafa (yo) tampoco...



Una vez bien seca, varias manos de enduido, dejando secar bien y lijando entre capa y capa.



Y a pintar, por fuera de blanco inmaculado, y por dentro con azul ultramar..



Pegué una imagen de flores al tono, con gel de transferencia. Una vez seco, a sacar la pulpa de papel con los dedos humedecidos en agua.
Había pensado hacer una imitación de enlozado, pero lo dejaré para otro objeto.



Dos manos de barniz brillante.



Así quedó, en mi cocina.



Y acá te la muestro en la escalera, me gusta sacar las fotos en este lugar por la luz, ya que mi casa es un poco oscura. Y aprovecho para que veas mi delantal, que bordé este verano.


Con este azul, voy a tratar de ir mimando un poco mi cocina, un espacio que no ha recibido últimamente atención por mi parte.
Te dejo por ahora, agradezco que pases y comentes, y ya sabés, esta es tu casa.
¡¡Besos mil!!!!