lunes, 4 de marzo de 2019

ENMARCANDO


Reciclado de marco con decoupage



Un marco viejo, que pinté de blanco.



Varias  servilletas con colores hermosos. Algunas enteras, de otras sólo trozos. La gran mayoría regalo de mi querida hermana Inés, que es una dulzura de persona.



Luego el trabajo de cortar, presentar, elegir qué pedacito de servilleta pegar en cada parte del marco.

La paciencia de reacomodar cada trozo para lograr un collage armónico. Puse especial cuidado en usar las servis de mi hermana, así cada vez que mire este marco, la tendré presente. 

Romper el cuadro con un poco de textura.



Un blanco cálido.



Una plancha de corcho.



Mis postales vintage, algunas chucherías coloridas.



Por supuesto que esta plancha albergará papeles más cotidianos, como por ejemplo las boletas de la luz, el gas, etc., pero por ahora me miran las postales de chicas del siglo pasado, rodeadas de un jardín antiguo, con rosas y flores silvestres, nidos de aves, el brillo del sol en los destellos dorados y algunos arabescos que recuerdan las rejas de una ventana donde una enredadera podría sujetar sus ramas cargadas de pimpollos.



Y en ese marco colorido, mi queridísima hermana que está siempre junto a mí, así como sé que estoy junto a ella, separadas por kilómetros de distancia, acercadas por ese hilo de amor que une nuestros corazones.

Ahora voy a tratar de terminar otro trabajito, esta vez para mi patio.

Gracias por pasar, vení siempre que quieras, esta es tu casa!!! Besos mil!!!


viernes, 15 de febrero de 2019

LA PAVA REINICIADA


Transferencia, rayas, esténcil



A veces hay empezar de nuevo.
A veces lo que una vez fue bonito, nuevo, recién estrenado, se desgasta, se ensucia, se estropea.
Entonces, hay que tomar la decisión de arreglar lo desarreglado.
Eso pasó con esta pava, que en su momento alguien desechó. Vino a parar a casa, y con mucho cariño la dejé así de linda.



Pero al estar en el patio, sufrió el desgaste del tiempo y los elementos.
Entonces, a empezar otra vez.

Sacar capas, pelar la superficie, y comenzar de nuevo, con ganas.
Quitar todo lo feo.
Un poco de pintura. Blanca, por supuesto.



Unas rosas románticas.




Empecé con dos rosas pero luego me gustó más con una sola.



Rayas verde esperanza, verde menta, verde que encontré en el cuartito del fondo y lo voy a usar  mucho porque me gusta y tengo cantidad!!



¿Esténciles? Sí, dale, a ver cómo quedan. Porque es lindo experimentar,  darse el gusto de probar algo nuevo.




Con este acrílico color chocolate...




La protegemos con dos o tres manos de barniz.
Un potus.
¡Y al patio!
¿Te dije alguna vez que el patio es mi lugar preferido?


Porque aunque el tiempo nos estropee las cosas, podemos repararlas. A veces. Este fue uno de esos a veces. 
Por suerte!!! 

Como siempre te agradezco que pases por mi casa, besos mil!!!

lunes, 28 de enero de 2019

UN REGALO MUY ESPECIAL

Restauración de tabla de planchar antigua


El año pasado me regalaron, entre otras cosas, una tabla de planchar antigua, de madera.
Me la pidieron muchas personas, pero firme en mi postura, no la vendí.

Era un regalo, de alguien que conociéndome me trae pequeños y grandes tesoros para recuperar. Algunos se van, otros se quedan conmigo.


Acá se aprecia bien el estado en que llegó, la madera gris, agrietada, seca.



Esta quemadura bastante profunda, irrecuperable.



No sé si se nota bien, pero le faltaba un pedazo justo en el barral de sostén, eso fue un desafío, ya que había que reponer el trozo faltante, y no conseguía madera igual.



 Al fin,  opté por lo que tenía, y así fue quedando.



Otra vista de la tabla. en el antes..



Mucha limpieza, hidratación, lustre.
La parte quemada era irrecuperable, por lo que decidí adherirle un pedazo de chapa de zinc, que me pareció quedaba bien.



Por ahora está en la entrada de casa.

Siguen pidiéndomela, pero creo que esta no se va de mi lado. 
Ahora estoy en busca de una plancha viejita para completar la decoración, vamos a ver qué consigo.
Gracias por pasar, te espero siempre, besos mil!!

viernes, 18 de enero de 2019

YO HAGO RAVIOLES, ELLA HACE RAVIOLES....


Porta macetas de madera recilando



Yo hago ravioles, ella hace ravioles...
Y sí, cada vez que hago algo copiándole inspirándome en los trabajos de mi hermana Inés, me viene a la mente esa frase que decía China Zorrilla en la película Esperando la Carroza... si no la viste, por favor buscala y mirala, es una de las mejores películas argentinas!


Y es que Inés hace unas cosas hermosas, como este porta macetas de madera, que decoró con esmaltes acrílicos brillantes... me enamoró apenas lo vi, y quise hacer algo parecido.




Sabía que en casa tenía este pequeño contenedor, que venía con una botella de vino, regalo de mi hijo más chico, cuando fue de viaje de estudios, hace un siglo!!
No lo podía tirar, es un recuerdo. Algo tenía que hacerle, darle una utilidad. No me gusta tirar nada, pero tampoco me agrada tener objetos amontonados porque sí.
Entonces, después de una visita a casa de Inés, me decidí.



Y fue lijarlo un poco.
Tapar las imperfecciones con masilla.



Teñirlo, con una mezcla de tintes al agua.



Y darle vida con colores bien brillantes, llamativos. Usé los esténciles que Inesita me dio con su generosidad habitual, y pinté algunas flores chiquitas a mano alzada.




Para terminarlo, una soguita de hilo sisal, una maceta (Bueno, por ahora es un vasito de telgopor) con su miniplantita, y ya está.
Arrrrrmosooooo!!!



Porque si se hace con amor, si se pone el corazón, no hay objeto que no se pueda recuperar, darle la oportunidad de servir nuevamente, y si se puede, dejarlo bonito.


Ahora vamos a disfrutar el finde, aprovechando que paró de llover. Te agradezco que pases por esta casa, me llena de alegría tu comentario!!! Besos mil!



viernes, 11 de enero de 2019

HACIA ALLÁ...

UNA MESA SESENTOSA

TRANSFERENCIA CON THINNER



Esta mesita tiene su encanto, por lo menos para mí. Me gustan sus patas estilizadas, las terminaciones de bronce, esa rejilla inferior sólida pero liviana.

Me habían encargado una mesa pequeña para un rincón, y la encontré cerca de casa, en una compraventa que visito regularmente buscando “tesoros” para recuperar.



Aunque mostraba señales de uso y abandono, estaba en buen estado, ya que no tenía rotos y estaba fuerte, firme.

Como el precio me pareció aceptable, la traje a casa. 




Primero le hice una buena limpieza, después saqué las chinches que tenía incrustadas en los lados de la tapa, quizás las usaron para sostener un plástico.




No necesité decapar, ya que no tenía ni rastros de lustre o barniz, así que lijé a conciencia. No me molesté en disimular los arañazos ni las marcas.



Seleccioné estas manos indicadoras, que siempre me han gustado, las fotocopié, en fotocopiadora común de tonner, no láser.



Ubicadas en los extremos de la mesa, con un algodón empapado en thinner hice la transferencia, primero mojando el papel hasta que se vio la imagen, y luego con una cuchara frotando hasta que la tinta pasó a la madera.



Perfecto. Me gusta.



Ahora con aceite de lino hidraté la tapa de la mesa, mirá cómo resaltan las vetas.

A las patas, dos manos de acrílico blanco.




Luego, cera incolora  a toda la mesita, con una lana de acero fina. Y ya está, quedó protegida y terminada, la tapa bien satinada, y las patas decapadas.
La verdad es que me encariñé con ella, y me la quedé! Tuve que salir a buscar otra mesa para quien me la había encargado!!! A veces me pasa que me cuesta dejar ir a los objetos recuperados. ¿A vos te pasa igual?

Y sí, además las mesas nunca son suficientes, por lo menos para mí! Te deseo una hermosa semana, gracias por pasar, besos mil!!!!

viernes, 14 de diciembre de 2018

VESTIR EL PASILLO

Banco de guardado

Reciclado de piano



Por fin tengo uno!
Siempre me decía que un banco con cajones  era el mueble ideal para este pasillo ancho de casa.
Los veía en Internet y pensaba qué útiles son, sobre todo para las que necesitamos muchos espacios de guardado.
Hasta que esta pieza de madera llegó a mis manos.



Oscura, con pedazos faltantes, pero madera madera, y con la medida justa para transformarse en el respaldo de mi banco de guardado. Es el frontal de un piano vertical, que ya no admitía más reparaciones. 
Mientras el carpintero me fabricaba la cajonera, le metí mano.



Limpiar, decapar, lijar, para sacar todo ese lustre oscuro y brilloso.



Cuando llegó la cajonera, presentarlos para ver cómo quedaba el conjunto.



Fabricar las molduras que adornarían los cajones, y teñirlos para igualar el color de base.



Luego, el color de base, un verdeamarillentomarroncito, jajajaj, mezcla de pinturas hasta que salió un color que me gustó.



Pincel seco en las molduras.



Blanco roto a todo el banco, lija para desgastar, y barniz satinado al agua.



Almohadones.




¿Dije ya que me encanta?
En breve pienso cambiar los almohadones, es un proyecto de bordado que tengo en mente... pero por ahora lo dejamos así, te parece?
Como siempre, gracias por pasar, acercate siempre que quieras, estás en tu casa!
Besos mil!!!